El alma que ha visto, lo mejor posible, las esencias y la verdad, deberá constituir un hombre, que se consagrará a la sabiduría, a la belleza, a las musas y al amor. Platón, Fedro o de la belleza.
Perhaps he knew, as I did not, that the Earth was made round so that we would not see too far down the road. Isak Dinesen
Sólo vemos lo que miramos. Mirar es elegir. John Berger
Y cogeré hasta el final de los tiempos, las plateadas manzanas de la Luna, las doradas manzanas del Sol. William Butler Yeats

lunes, 29 de agosto de 2016

Dos segovianas por Irlanda



Viajar a la Isla Esmeralda-como muchos la llaman-es adentrarse en un país que respira poesía, entusiasmo, ironía, lirismo y sobre todo mucha, ¡muchísima cerveza!.
Hay dos cosas esenciales que uno debe llevar sabidas desde su lugar de origen antes de llegar allí: una se basa en unas pequeñas nociones sobre la gran variedad de cerveza que fabrica este país; con pedir una "pinta" no vale, lo digo porque cuando entras al "pub" y te diriges a la barra, el camarero ya te ha echado el ojo y sabe que no tienes ni "papa" del tipo de birra que vas a pedir...ante tal disyuntiva lo suyo es pedir la famosa pinta, pero si haces eso te pierdes sabores tan maravillosos como puede ser degustar una "Beamish" (parecida a la Guinness pero un pelín más amarga) o todo ese abanico de "Irish beer" que te están esperando.
Otra de las cosas y que rara vez te dicen en las  guías es que los irlandeses son una gente muy divertida e irónica, las bromas se suceden por y para todo y si de paso sacas el tema de los "ingleses" o el "brexit" a relucir...la cosa sube de tono.
Irlanda es una tierra para disfrutarla en el paisaje, para adentrarse en sus carreteras y sus caminos jalonados por todas las tonalidades del color verde. Es un país que vibra con sus poetas y escritores. Sólo conozco a una persona que haya sido capaz de leerse el "Ulises" de Joyce y no es irlandesa...quizás de ahí la existencia del "Bloomsday" que se celebra cada 16 de Junio. Año tras año se conmemoran las 24 horas del día en el que transcurre la novela y que se lleva celebrando desde 1954. Imagino que si Leopold Bloom apareciera no duraría en celebrarlo también y así entraríamos en una especie de espiral-espacio-tiempo difícil de entender...
No bastan diez, ni quince días, ni un mes para enterarte de qué va un país y su cultura, tan sólo te da tiempo a observar, mirar, pensar, soñar y sentir. Irlanda te hace mirar al horizonte, a esa línea que se pierde desde los Acantilados de Moher y sus Islas de Aran y que te guían muy lejos, te adentran en el Atlántico y te susurran que más allá hubo miles, millones de irlandeses que emigraron a las Américas. A día de hoy son 4´5 millones los irlandeses que permanecen en la isla, desde hace casi un siglo y medio son alrededor de otros 4 millones los que salieron del país.


video

                                                            (Selección de fotos del viaje)

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